Una fiscalía servil que sólo dice sí al Gobierno
No faltarán quienes centren su atención en el monumental varapalo que, ciertamente, se ha llevado la arrogante e incompetente ministra de Igual da , Irene Montero , con la decisión del Pleno del Tribunal Supremo de rechazar por unanimidad los antijuridicos recursos de la Fiscalía contra las rebajas de condenas a agresores sexuales provocadas por la entrada en vigor de la funesta Ley del "solo sí es sí", que durante tanto tiempo respaldó el presidente del Gobierno. Ahora bien. No son sólo los ignaros Montero y Sánchez los que han quedado mal parados por este pronunciamiento del Tribunal Supremo sino, sobre todo, el Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, quien, con tal de agradar al Ejecutivo, había fingido ignorar en esos recursos un principio elemental de cualquier Estado de derecho como el que exige el efecto retroactivo de aquellas leyes penales que favorezcan al reo, aunque al entrar en vigor hubiera recaído sentencia firme y el sujeto...