Hacienda no somos todos
El asalto arbitrario del restaurante de Sergi Arola a la hora de la comida perpetrado por un grupo de inspectores de Hacienda acompañados por policías municipales, sin orden judicial, reclamando de una deuda recurrida y discutida con un plan de pago establecido por Hacienda de 300.000 euros que le había obligado a hipotecar su domicilio del contribuyente y la posterior clausura de la bodega y otras instalaciones del restaurante junto con las ha puesto al descubierto el funcionamiento arbitrario de un organismo que es fundamental para la permanencia de un Estado moderno cuando se comprueba la existencia de distinto trato según quien sea el nombre del contribuyente. La jefa de sala del restaurante Sergi Arola , que abrió hace cinco años junto a su marido, ha explicado que desde hace ocho meses han estado intentado devolver a Hacienda mensualmente una cantidad de 2.500 euros para liquidar su deuda, pero que "no es suficiente" porque les han pedido un ...