De desagradecidos está el infierno lleno
La millonaria donación –320 millones de euros– que la Fundación Amancio Ortega anunció el pasado mes de marzo a la Sanidad Pública para la lucha contra el cáncer, generó alguna que otra controversia. Mientras la mayoría de la sociedad recibió la donación con tanto asombro como agradecimiento, surgieron algunas voces disidentes: " no queremos caridad, queremos justicia social; que nuestros impuestos cubran nuestras necesidades sanitarias," parecían gritar. Los últimos "gritos" contra las donaciones del empresario se han escuchado este lunes. La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública de Aragón mostró su rechazo a la donación de 10 millones que la fundación acordó a la Comunidad Autónoma de Aragón. Una semana antes, los canarios también se mostraron críticos contra la cantidad que la fundación había destinado a su región: 17 millones de euros. "Nuestra comunidad no tiene que recurrir, aceptar, ni agradecer la generosi...