Reflexiones sobre la visita del Papa
La visión de la multitud de jóvenes de todo el mundo pateando incansables por las calles de Madrid a pesar del calor cantando o rezando durante todos y cada uno de los actos ha reforzado mi muy menguada confianza en el ser humano y ha disipado parcialmente el temor cada vez más fundado de que estamos yendo directamente hacia la autodestrucción. Para mí que no soy practicante y no soy partidario de tales ceremonias o eventos, esta realidad hace de este uno de los pocos motivos de optimismo del que andamos tan escasos. La visita a España del Papa Benedicto XVI ha sido un voto a la esperanza y ha servido de bálsamo para restañar las heridas causadas por el proyecto anticatólico (no laicista) acaudillado por el ya fracasado Rodríguez Zapatero y su desnortado gobierno que ha envilecido y dividido este país durante sus ocho años de mandato hasta la náusea. Todo esto sirve para hacerse varias reflexiones. España sigue siendo un país mayoritariamente católico con gran implantación en toda...