Apreciados padres de la víctima de La Manada…
Fiestas de San Fermín. Con profundo respeto me dirijo a ustedes, apreciados padres de la joven víctima de La Manada. Sin embargo mi profundo y reverencial respeto, me llama la atención la perseverante incomparecencia de aquellos directamente afectados por la presunta agresión a su joven hija. En otros casos los padres de las víctimas de los abusos se han personado desde su dolor y desde su firme decisión de que se hiciese justicia. Permítanme al mismo tiempo que exprese mi más profundo pesar por una juventud ayuna de valores morales, que nada en la perversión sexual como pez en el agua y que dimite, por acción u omisión, de la responsabilidad que demandan sus decisiones. Todos al final acaban así siendo víctimas de un sistema que fomenta la pornografía, la búsqueda del hedonismo y las formas más descarnadas de las relaciones sexuales desde los primeros años de la formación educativa, que ha secuestrado las almas de nuestros hijos, arrancándoles la fe en un Dios...