No son necesarios peajes para financiar las carreteras
El Gobierno ha anunciado recientemente el cobro de una tasa o tarifa a los vehículos que circulen por las autovías españolas, algo más conocido como peaje, pero que el Ejecutivo, en un ejercicio de manipulación del lenguaje, se niega a llamar por su nombre. Bajo un sistema de peajes, aquellos usuarios que más utilizan las carreteras —aquellos, por tanto, que más las desgastan— pagarán más para mantenerlas. Cada usuario paga en función de los kilómetros que recorre. La financiación de las autovías por peajes garantiza repercutir su coste sobre los que más las utilizan, sobre los que más se benefician de su existencia. Este método de financiarlas permitiría aliviar la carga fiscal sobre aquellos ciudadanos que pagan impuestos que, supuestamente, se destinan en parte a la construcción y el mantenimiento de las carreteras, pero que no hacen uso de ellas. Por tanto, parece más justo que su financiación sea realice mediante peajes que mediante impuestos ordinarios. Hasta aquí, todo bie...