Se acabó la fiesta… ahora hay que pagar las facturas.
Después de obtener varios records Guinness de una cadena humana con más de 370 kilómetros de personas cogidas de la mano filmados por helicópteros con las cámaras de TV3 y decenas de fotógrafos en motocicleta, autocares, "Momium Cultural" y similares la Generalitat empieza ahora a hacer balance de este aquelarre nacionalista del y analizar los resultados económicos que no son nada satisfactorios. Esa, y no otra, es la razón que impulsa a los promotores políticos de la cadeneta del pasado día once, cuyos figurantes de base quedarán arrumbados en la marginalidad en cuanto la casta nacionalista llene la “butxaca ” a costa de la España productiva, que es de lo que se ha tratado siempre en esta monserga lacrimógena con que lleva aburriéndonos –va para cuatro décadas– el nacionalismo catalán. El Gobierno catalán prepara una batería de recortes para reducir el gasto público todavía más, ante el ahogo económico que sufre la Generalitat. Y esta vez puede ser muy sangr...