Lo que no es, no puede ser, además es imposible
Alexis Txipras y Yanis Varufakis, los mandatarios griegos han regresado con el rabo entre las piernas de sus tours por las capitales europeas. Pretendían una profunda reestructuración de su deuda, extendiendo los plazos de vencimiento, reduciendo los tipos de interés e incluso aplicando una quita sobre el principal. La troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) ha da un no rotundo a esta pretensión. Lo resumen diciendo que ni siquiera están de acuerdo en que no hay ningún acuerdo.
Es más el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha
anunciado que no aceptará la deuda pública de Grecia como colateral para
financiar a los bancos griegos a partir del próximo 11 de febrero,cuando vence
la actual subasta semanal del BCE, eliminando así una importante vía
de financiación para el sistema financiero heleno. Se han cerrado estas líneas de
crédito hasta que el gobierno griego no retome la senda de la austeridad y de
marcha atrás a las medidas populistas que tomaron nada más ganar las elecciones
hace diez días. La decisión supone que los bancos griegos no podrán recaudar
como hasta ahora dinero del BCE, a un tipo del 0,05%, y lo deberán hacer a
través del mecanismo urgente de asistencia a la liquidez (ELA), a un interés
que ronda el 1,55%.
Ha sido un mal día para la bolsa griega. El selectivo de
Atenas ha cerrado este jueves con un descenso del 3,37% y se ha situado en
los 819,50 puntos. Asi reaccionaba la bolsa helena reaccionaba al anuncio
anoche del BCE de que dejará de aceptar a partir del próximo día 11 los bonos
griegos como garantía en sus operaciones de refinanciación, lo que encarece
sustancialmente los préstamos.
Esta decisión se adopta porque, actualmente, no es
posible garantizar la renovación del actual programa de rescate, según la nota
publicada por la institución. Como consecuencia, a partir de este momento, los
grandes bancos helenos dependerán, en gran medida, de las líneas
extraordinarias de liquidez del Banco Central de Grecia (ELA) para no
echar el cierre.
Sin embargo, cabe recordar que esta financiación de
emergencia depende, en última instancia, de la autorización del BCE, y ésta
tiene que renovarse cada dos semanas. Si el BCE cierra esta última
vía de liquidez, la banca griega colapsará, desatando el consiguiente corralito
financiero.
Los griegos soportan el mayor nivel de deuda pública de la
zona euro y de la UE, con un 175% del PIB en 2013 (320.000 millones de euros),
debido al excesivo gasto en el que incurrió la Administración helena durante la
época de la burbuja crediticia.
Pero más allá de que la deuda griega sea o no sostenible en
la actualidad, el auténtico problema de fondo no radica en su volumen, sino en
la capacidad de la economía helena para poder pagar. La única forma viable para
amortizar dicha factura consiste en registrar superávit fiscal y exterior para
ir reduciendo de forma paulatina su abultada deuda, tanto pública como externa.
La clave, por tanto, radica en garantizar el equilibrio presupuestario y contar
con una economía competitiva para crecer y crear empleo sobre bases sólidas.
Ahora el gobierno de Txipras deberá redactar con urgencia un
plan creíble que convenza a la troika de su viabilidad y al mismo tiempo deberá
decirles a sus compatriotas que si quieren seguir dentro del euro no cabrá otra
cosa que seguir con las duras medidas tomadas por el gobierno anterior el cual había
obtenido por primera vez un superávit primario que pudiera asegurar que la deuda era asumible aunque fuera haciendo
concesiones. A la CE tampoco le interesa la salida de Grecia aunque le fuera
rentable en este momento. Tienen por delante semanas de duras negociaciones.
Mientras, los mismos organismos que en este momento han cerrado la puerta a Grecia han mejorado las previsiones del PIB para España, subiendo de 1,7 al 2,3 para 2015 y 2,5 al siguiente lo que augura una nueva época de crecimiento.. Para que algunos nieguen la realidad y nos quieran comparar con Grecia.
Mientras, los mismos organismos que en este momento han cerrado la puerta a Grecia han mejorado las previsiones del PIB para España, subiendo de 1,7 al 2,3 para 2015 y 2,5 al siguiente lo que augura una nueva época de crecimiento.. Para que algunos nieguen la realidad y nos quieran comparar con Grecia.
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