La continuidad del Sanchismo en manos de Puigdemont
Me resulta difícil de entender que la izquierda política y mediática no se escandalice ante el despropósito de que los independentistas y los antiguos dirigentes del aparato político y militar de ETA decidan el futuro de España. No se trata de que gobierne el centro derecha o el centro izquierda. Lo que está sobre la mesa es que Sánchez sea una marioneta al servicio de Junqueras, Puigdemont y Otegi. El término marioneta no es una exageración, porque sus 121 diputados más los 31 de Sumar, harán que presida un gobierno débil sometido a los caprichos de sus aliados. Nadie será tan ingenuo para creer que les moverá el bien común. Los nacionalistas son siempre desleales y solo les interesa obtener beneficios. Por una parte, son oficinas al servicio de intereses clientelares y territoriales que actúan como lobbies. Es un planteamiento extractivo que ha sido característico de la burguesía y las élites catalanas y vascas desde la Restauración hasta nuestros días. Por otra, su objetivo es...