Las lineas rojas de Maria Guardiola en Extremadura
María Guardiola busca la mayoría absoluta para tener poder pleno en el PP extremeño y acabar con la oposición interna Las lealtades inquebrantables, conscientes o caprichosas, se pueden llevar por delante una posibilidad real de cambio sin que a nadie, salvo a los gobernados, se le altere el sueño. Una irresponsabilidad que agrada a la izquierda. Una mala señal. Los eventuales pactos entre PP y Vox para desalojar a la izquierda no deberían implicar asunción ideológica por parte de nadie. Ante el argumento torticero de la izquierda en ese sentido, matraca electoralista, la respuesta es fácil: ¿Entonces usted piensa como la ETA, como Bildu, como ERC, como Iglesias? La respuesta, con matices, es más afirmativa que negativa. Pero como no lo van a reconocer, dejarán de incordiar por un tiempo, valiosísimo al quedar poco para las generales. Si quisieran ir por partes también se puede. ¿Es el PSOE igual que Podemos? Aquí no caben exc...