El camino hacia el martirio

Hoy signos claros para afirmar que Artur Mas ha dejado de ser el conductor del pueblo catalán hacia la independencia, agotadas al parecer todas las vías legales o no. Mas ha entrado en la fase del "cómo" teatralizarà su fracaso y abandonará la política. Esta pérdida de atractivo político es esencialmente debida a su pésima gestión. No es víctima de ninguna épica conspiración sino de la constatación de su incapacidad y, aún peor, ineptitud. Es incapaz de aprender nada. Su actual obsesión es poder pasar por un héroe y un mártir, escondiendo el hecho capital consistente en que, por incapaz, sólo puede aspirar a conseguir la mitad del voto que logró cuando llegó al poder, después fracasar en su búsqueda de apoyos en todo el mundo ya solo le queda hacerse el harakiri o intentar convertirse en el mártir imprescindible en toda revuelta. Cuentan que en sus horas contadas Mas pasó de asistir a la comida tradicional de la final del trofeo de tenis del conde de Godó ...