La Casa del Mediterráneo
Ayer el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García
Margallo inauguró en Alicante lo que José Luis Rodríguez Zapatero pensaba que sería
el colofón de su sueño como estadista de la sede de la Alianza de las Civilizaciones. Se trata
de la denominada Casa Mediterráneo ubicada en Alicante una antigua estación de ferrocarril, que solamente ha cumplido una
parte del proyecto inicial. El Consorcio que ha llevado a cabo la obra han
conseguido dejar la instalación hueca y diáfana, sin llegarse a cubrir en su
totalidad de tal manera que sus instalaciones, ni siquiera sirven como sala de exposiciones.
La institución pretendía ser la cara y voz de los países
mediterráneos, afianzar las relaciones diplomáticas entre ellos y fomentar el
intercambio cultural. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel
Moratinos, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps y la alcaldesa de
Alicante, Sonia Castedo, junto a los alcaldes de Benidorm y Xàbia constituyeron
en octubre de 2010 el consorcio para impulsar el proyecto, que de
momento funciona en una sede provisional.
La entidad había detallado el pasado 13 de marzo que del
presupuesto comprometido por parte de los diferentes miembros del consorcio, el
Ministerio ha pagado los 7,5 millones de euros especificados, mientras que la
Generalitat ha abonado 456.470 de los 2,5 millones fijados, por lo que su deuda
equivale al 81,89 por ciento.

Hay quien ha pensado que la entidad gestora parece querer ir
informando y habituando a los alicantinos con la labor multicultural que
desarrollara la Casa del Mediterráneo y que a partir de ahora correrá con los gastos de mantenimiento, podría aprovecharlo
ampliando sus actividades y rentabilizarlo como lugar de celebraciones, ya
saben, bodas banquetes y comuniones, dado el clima benigno de la terreta
Jose Hidalgo
ResponderEliminarOtro pozo sin fondo para que cuatro espabilados se aprovechen. Una y otra vez los mismos errores, los mismos aprovechados y los mismos paganos, que somos todos los demás.
Eladio Fernández
ResponderEliminarBien informado el artículo. Al lado quedarán la estación de autobuses en terrenos provisionales, y la antigua abandonada en pleno centro a su suerte. Así como e macro centro de arte de Benidorm con la estructura al aire y en el centro pudriéndose, y con facturas a proveedores por 14 millones de euros. Si de algo gozan los políticos es de irresponsabilidad, el desarrollar obras de costes enormes, sin hacer estudios de su viabilidad, cuando su palabra favorita es sostenibilidad. Son unos profesionales de la mentira y de la irresponsabilidad.