Estado de malestar
En este país parece que últimamente hubiese mas gente diciendo 'basta' ante la sensación de que ninguno de los dirigentes dos grandes partidos y probablemente todos los demás del arco parlamentario, no quiere que se tomen las decisiones necesarias para aligerar el desmedido despilfarro público, gran causa de nuestro desastre y que está lastrando cualquier futura posibilidad de despegue. Muy poco futuro tenemos en seguir discutiendo con políticos histéricos, amargados por el resentimiento y falta de empatía de social, cuando no corruptos hasta la médula. En el fondo, a la gran mayoría le da igual lo que debatan entre ellos, hace tiempo que nos preocupa más lo que nos cuestan los políticos que lo que dicen. Es obvio que esta sociedad de respuesta política tardía no va a generar los mecanismos de su propia evolución al margen de su pasado reciente. Para lo único que los políticos han estado de acuerdo estos últimos meses, ha sido en su intento de esconder sus vergüenz...