El reino de Pujolandia (11) - Crónica del fin del pujolismo

Hay mucho nerviosismo y consternación en Cataluña desde que el patriarca decidió confesar que el ejemplo que ha querido imponer a sus conciudadanos es una mera falsificación. Que todo lo que se había dado como cierto; familia, país, idioma… que ha estado ejerciendo en escuelas y medios de comunicación catalanes como el faro de la ética y buenas costumbres en contra de las costumbres de sus vecinos del sur, una pandilla de vagos y corruptos, para ello se cuidó en marcar las diferencias tanto en el idioma como de comportamientos. Hasta que a Jordi Pujol Soley se le ocurrió un buen día confesar, que por lo menos, era tan chorizo como un Bárcenas cualquiera. Hemos tenido ocasión de verlo este verano paseando en por su refugio de Queralbs donde ha pasado sus vacaciones; su conciencia se veía tranquila. Y satisfecho. Parecía no tener remordimientos de ninguna clase. Sin duda, su conciencia le dice que después de todo lo que ha hecho por Cataluña debería ser más...