El apestado

El apestado Alex de la Iglesia que ha sido el único presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas que se ha atrevido a exigir a sus afiliados un mayor respeto a las preferencias del público español reclamando una mayor calidad en las películas y que ha tenido la sensatez de escuchar a los internautas acerca de la caprichosa y peliaguda modificación legal impulsada por la ministra de cultura, no ha tenido más remedio que anunciar su dimisión irrevocable. Con su actitud ha escenificado lo que ya sabíamos, la existencia en el mundo del cine de un rebaño pastoreado con cayado de hierro por González Sinde, que considera a una institución privada como la Academia de cine, una simple terminal cuya misión es apoyar sin fisuras el proyecto liberticida del Gobierno Zapatero. Eso si siempre regado con las generosas subvenciones que se entregan por películas que no llegan ni a estrenarse y que son negadas a aquellos que no siguen el discurso oficial. Si cundiera el...