
El plazo para unas nuevas elecciones expira justo dentro de un mes, el próximo 23 de septiembre. De entrada el calendario del presidente en funciones, se retrasa como mínimo 10 días.
Isabel Celaá explicó ayer que no habrá contactos durante este fin de semana con el PNV y que Sánchez estará centrado únicamente en su asistencia mañana a la cumbre del G-7 que se celebra en Biarritz (Una cena). La cercanía de la ciudad al País Vasco había servido de excusa para iniciar con el PNV la última ronda de contactos, pero los planes han cambiado.no tiene previsto reunirse con partidos la próxima semana. Sólo tendrá encuentros, como a principios de agosto, con distintos "colectivos sociales" para incluir sus aportaciones en su anunciado nuevo proyecto programático.
Según Celaá,el presidente "tiene muy claro que quiere consolidar un 'corpus' de proyecto político programático" sobre el que buscar apoyos para un Gobierno "con una única dirección política" y "fuerte". o sea, quiere mandar el solo. A juicio del Gobierno, "aún hay tiempo" para evitar la repetición electoral, algo que no está sólo en la mano del PSOE, sino también en el resto de partidos.
En Podemos empieza a instalarse el temor a que Pedro Sánchez repita la maniobra de julio y fuerce una negociación en el último momento, cuando esté a punto de expirar el plazo para llegar a un acuerdo de investidura. Esta circunstancia podría dejar sin iniciativa al partido de Pablo Iglesias, que ve con frustración como sus propuestas y sus llamadas a negociar con tiempo caen en saco roto. Este viernes, el PSOE anunció que no habrá contactos con otros partidos en los próximos 10 días, que se iniciarán en su caso a partir de la primera semana de septiembre y que con Podemos no se negociará hasta el final.
Pedro Sánchez sigue de vacaciones o casi, haciendo solo gestos para la TV, como su viaje extemporáneo a Canarias cuando el fuegos está extinguido o mandando un barco de guerra a recoger a los 15 inmigrantes en Lampedusa sin resolver la papeleta de la constitución de un gobierno pueda abordar los graves problemas generados por los cuatro meses sin gestión y se puedan tomar decisiones urgentes sobre Cataluña, inmigración, financiación, seguridad o economía.
Isabel Celáa, la ministra portavoz del Gobierno, ha sentenciado que "el tiempo corre para todos; para este Gobierno y para todas las fuerzas políticas".












